sábado, 2 de julio de 2011

... Valga la redundancia!

Aún no se que me sorprende mas, si mi capacidad de creer en todo lo que me dicen o la capacidad de mentir de las personas. 

Me ofenden las mentiras, las palabras mal utilizadas, me ofende que  no se pueda comprender su poder. 

No se! el ser humano está tan acostumbrado a obtener lo que quiere a costa de lo que sea, que no debería sorprenderme; por eso no puedo dejar de admirar a mi papá, para él su  palabra vale mas que un contrato firmado, debe ser por eso que pienso que todas las personas le dan ese valor y que todas son buenas, por suerte tuve un hogar de niña donde la nobleza, el respeto, la ternura, el cariño y la palabra jugaron siempre un papel importante en mi vida, pero hasta que punto eso fue bueno? solo conocí y viví cosas muy lindas que hicieron que confiara plenamente en las personas y por eso duele tanto cuando despierto del sueño y mis ojos ya ven lo que mi corazón no quería entender. 

Porqué es tan difícil comprender la magnitud del poder de las palabras? aún recuerdo a mi papá decirme, nunca hagas promesas cuando estés enamorada ni tomes decisiones con la cabeza acalorada. 

Si tan solo pudiéramos comprender que es la mas letal, poderosa arma cuando es mal utilizada, a lo mejor habría menos conflictos, menos malentendidos, menos actos violentos, menos tristeza, habría menos... que puedo decir... algunas personas necesitan a toda costa satisfacer deseos, vencer inseguridades, conservar apariencias, ocultar secretos, sentir emociones ... y cómo juzgar, después de todo, a toda costa buscan ser feliz!

Pensándolo bien tengo un problema, mi problema es que ... a mi edad esto no debería ser un problema, igual muchos mienten, muchos hablan por hablar... y ahora que lo veo mas detenidamente ya puedo comprender que me ofende más... mi tonta ingenuidad (y valga la redundancia).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.